martes, 27 de junio de 2017

Triste oposición

“La oposición no siempre denota estar en el lado opuesto a los demás, a veces significa llevar a los demás a darse cuenta de que están equivocados”



Cuando el calor abrazador de mis sentimientos más inocentes enfríen tu espera.
Cuando el mar de besos de mi corazón haga morir de desencanto tus destellos de cariño.
Cuando el secreto de mi felicidad revele las intensas emociones de tu alma.
Cuando la honestidad máxima de mi interior refleje la mentira que esconden nuestros seres.
Cuando el temor a lo desconocido en el mundo del amor, en un acto de valentía siembre hermosas cosas en nuestro futuro.
Cuando la fidelidad de nuestra obsesión traicione cada latido de tu soledad.
Cuando el sufrimiento de tu alegría tierna e inocente contente la tristeza que tu futuro ameniza con los momentos oscuros de nuestra creación.
Cuando el dulce nacimiento de nuestra eterna juventud muera en el intento del sueño inalcanzable de nuestra historia de amor.
Cuando el rechazo a la falta de ternura se trueque en una aceptación asintomática de la intimidad más genuina de rotos corazones.
Cuando la presencia misma de tu realidad se ausente en un ridículo intervalo de tus sueños.
Cuando el abandono de lo eterno comience a proteger la dicha más vengativa del marcaje del tiempo.
Cuando el golpe sea más leve, la confianza más intensa, la comprensión menos entendida, la paciencia más desesperante, el ánimo más intrigante, la compañía más solitaria, la soledad más abrigada, el castigo más dulce, la esperanza más incrédula, el desprecio más cálido, la nobleza más sincera, la frustración más altanera, entonces nos daremos cuenta que éramos el uno para el otro y cada fallo de nuestra infelicidad más cercana, no fue más que una triste oposición en nuestra existencia.


Carapachibey y su creador, Ramón Leyva Morales, se honran en esta ocasión con la publicación de una serie dedicada a la poesía, al amor, siempre con imágenes que apoyen visualmente el discurso poético de su autor, el joven Yasmany Sánchez de Bardet.
Un regalo para los seguidores del blog donde la fotografía es la protagonista.
Nota:
Todas las fotos de esta serie ya fueron publicadas en otros artículos de Carapachibey.

Despertar sin ti y contigo



La soledad del cuerpo no pesa más que la del alma.
Esa que tortura al caer la tarde y nos devora al amanecer.
Es la soledad de la mente, del cuerpo, la falta de calor, de tu olor y caricias, de tus besos y abrazos.
La falta de tus susurros, de tu aliento dulce y tu ternura sin igual.
Amanece y a Dios le doy gracias por un día más en mi vida pero los días pasan y pesan sin tu compañía.
El cuarto me parece mucho más grande y los rayos de sol que se reflejan en la pared dan un toque de melancolía y tristeza.
Nadie acude a mi auxilio, nadie grita al mundo que existe un amor esperando entregarse para ocuparse y preocuparse día y noche por este mortal sediento de un sexo sin límites.
Mientras sigo en la soledad de mi cuerpo, de mi cuarto, y cada mañana el alba me sorprenderá con estas imágenes que a pesar de todo y todos son una real bendición porque siempre que exista un día más no morirá la esperanza del amor.